
Surgidas en Europa bajo el impulso de la Revolución Industrial, la agronomía, la
medicina veterinaria y la zootecnia definieron rápidamente su objeto de trabajo
como carreras y profesiones. La denominación original que recibieron de
agricultura científica, para diferenciarla de la agricultura práctica, sugiere que lo
que se buscaba con dichas profesiones era articular los desarrollos alcanzados
en ciencias básicas como la química, biología, botánica, zoología y la genética a
las actividades agropecuarias.
Bejarano (1968) ha indicado que la consolidación de dichas carreras como
profesiones y prácticas científicas fue posible como respuesta a la demanda de
la sociedad europea por transformaciones en las técnicas agropecuarias, las
cuales estuvieron acompañadas por tres estructuras académicas:
1. La existencia de programas de investigación e infraestructura para la
experimentación en plantas y animales.
2. La existencia, no obstante algo incipiente, de una comunidad científica o, en
su ausencia, de organizaciones y sociedades económicas y de agricultores.
3. La generación de estructuras de difusión que incluyeron la educación, tanto
a nivel superior como en la denominada agricultura práctica, impartida en las
escuelas agrícolas y vocacionales, así como la extensión agrícola que
comprendía desde las granjas con fines puramente demostrativos hasta las
estaciones experimentales orientadas a servir como centros dedicados a dar
apoyo a la investigación.
En Colombia bajo diversas modalidades y en más de una oportunidad durante
buena parte del siglo XIX y en los primeros treinta años del siglo XX, se
realizaron varios intentos para que dichas profesiones se establecieran,
procurando de esta forma que los resultados y desarrollos alcanzados por ellas
se vincularan a la actividad agropecuaria; no obstante, casi siempre estos
intentos condujeron a pocos logros, fructíferos. En concepto de varios
investigadores, estos intentos fallaron por la escasez de medios, la carencia de
demanda por técnicas que caracterizó a la agricultura colombiana durante este
período, las permanentes crisis sociales y políticas que generaron prolongados
y costosos enfrentamientos militares, la carencia de una comunidad y una
cultura científica (Bejarano, 1986; Melo, 1986; Puerta, 1985). Estas
circunstancias condujeron muchas veces a la asimilación de las prácticas y los
desarrollos académicos y científicos de otros países o quedando espacio para la
innovación y creación: la importancia de las aplicaciones predominó por encima
del método experimental, el espirítu y las profesiones agropecuarias.
Ahora bien, en una perspectiva temporal, referirse en Colombia a la zootecnia
como carrera de formación profesional del orden universitario sólo es posible a
partir de la década de los años sesenta en nuestro siglo. Sólo con posterioridad
a este período es pertinente hablar de una carrera en la que empieza a definirse
la especifidad de su objeto de trabajo, se establecen sus interrelaciones con
otras profesiones y ante todo se formula un programa de estudios. No cabe duda
que hasta 1960 las referencias sobre la zootecnia son diferentes a las que
empezaron a frecuentar el lenguaje de los académicos y productores del sector
pecuario en Colombia con posterioridad a esta década.
En efecto durante el siglo XIX y la primera mitad del XX, la zootecnia apareció
en el ambiente académico y social del país como un término casi siempre
marginal, como una clase dentro de un grupo de actividades, pero ante todo
con una significación incierta. Algunos pasajes del trabajo de Bejarano (1986),
anteriormente citado, son testimonios de esta aseveración; algo más, en el siglo
XX, al menos en las Facultades de Agronomía de la Universidad Nacional de
Colombia en Medellín y Palmira, las aluciones que el programa curricular de
agronomía hacía sobre la zootecnia se referían a un grupo de asignaturas, cuya
presencia se podrá entender, tenía que ser limitada en número, orientación y
disponibilidad de recursos; en 1960, por ejemplo, el plan de estudios de la
Facultad de Agronomía en Medellín incluía como asignaturas obligatorias en el
tercer y cuarto año, zootecnia I y II y una grupo de electivas en el área
mencionada que incluían: cría y mejoramiento, higiene animal, hato lechero,
forrajes, industria lechera, extensión agrícola, avicultura y porcícultura.
No hay equivocación al argumentar que las referencias hechas en Colombia
sobre la zootecnia son muy diversas, incluso después de 1960 cuando se crea
dicha carrera. El objeto de este trabajo fue indagar por algunos de los
significados que han existido de la zootecnia en la Universidad Nacional de
Colombia en su sede de Medellín en cuanto a la concepción de su objeto de
estudio y trabajo, la manera como ha sido entendida la investigación y algunas
estrategias diseñadas para impulsar los proyecos de enseñanza de dicha
carrera.
LA CARRERA DE ZOOTECNIA EN COLOMBIA: ANTECEDENTES E INICIOS
En 1960 el Consejo Académico de la Universidad Nacional de Colombia aceptó
un programa de ayuda técnica y financiera ofrecido por la Fundación Kellog
orientado a l análisis de la enseñanza superior y la agricultura en Colombia. En
este mismo año el Rector de la Universidad nombró una comisión de ocho
miembros, conformada por el director de la División de Investigaciones
Agropecuarias del Ministerio de Agricultura de Colombia, el Representante del
Rector de la Universidad, el Director ejecutivo de la Corporación Autónoma
Regional del Cauca, EL Decano de la Facultad de Agronomia de Medellín y un
profesor de la facultad y un profesor de la Facultad de Medicina Veterinaria de
la Universidad Nacional, el Vicerrector y un profesor del Colegio de Agricultura
de la Universidad del Estado de Michigan y el Decano del Colegio de Agricultura
de la Universidad del Estado de Kansas.
Después de un año de trabajo la comisión presentó un extenso informe dirigido
a las instituciones gubernamentales colombianas relacionadas con el área y a la
entidad financiadora. En el capítulo0 sobre las reformas recomendadas para la
educación agrícola superior, la comisión señaló que la medicina veterinaria era
la única profesión existente en el país que eventualmente podía cumplir con el
objetivo de brindar el respaldo científico requerido para el desarrollo de la
producción animal; sin embargo, a juicio de la comisión si Colombia pretendía
ingresar en la era de la producción pecuaria debía reemplazar las practicas
antiguas y tradicionales por un concepto moderno de zootecnia y tendría que
adoptar métodos modernos, de acuerdo con los últimos adelantos de la ciencia
y la tecnología, no sólo en la producción de ganado de carne y leche, sino en la
de los cerdos y aves especialmente. Para alcanzar este objetivo, se debían
introducir oportunidades adecuada para la especialización en el área de
zootecnia, puesto que en Colombia era inadecuado el entretenimiento en esta
área en las Facultades de Agronomía y Medicina Veterinaria; además, era
imposible que un estudiante se capacitara en forma competente en zootecnia y
medicina veterinaria o agronomía en un periodo de cinco años.
Para los miembros de la comisión, en Colombia existían cuatro alternativas
para una adecuada formulación de un programa de formación de los
zootecnistas que demandaba el país; estas fueron:
1. Separar la zootecnia de la medicina veterinaria y establecer nuevos
departamentos de zootecnia en las Facultades de Agronomía.
2. Mantener la zootecnia en las facultades de Medicina Veterinaria,
intensificando el trabajo en dos ramas, hasta donde sea posible, en un plan de
estudios de cinco años de duración.
3. Añadir un año al plan de estudios en las Facultades de Medicina
Veterinaria, para hacerlo en seis años y ofrecer así la especialización en
zootecnia. El estudiante al concluir los cinco primeros años recibiría el título de
veterinario; i deseaba en el sexto año podía completar los requisitos para el
título de zootecnista.
4. Continuar la enseñanza de la zootecnia en las Facultades de Medicina
Veterinaria y Agronomía. Durante los primeros tres años se establecería un plan
uniforme con las materias básicas más importantes para el programa de ambas
carreras. En los dos últimos años se ofrecerían programas de estudio distintos
y separados: en las Facultades de Medicina Veterinaria las opciones serían entre
dicha carrera y en zootecnia; en las de Agronomía una opción sería en agronomía
y la otra en zootecnia.
Para determinar los requisitos mínimos que deben llenar las facultades
interesadas en establecer un programa de zootecnia, la comisión recomendó que
las instituciones dispusiesen de las siguientes condiciones:
1. Una granja de tamaño adecuado para mantener ganado.
2. Animales representativos de las razas más importantes de ganado de leche,
de ceba, porcinos, ovinos y aves.
3. Suficientes animales de diferentes especies para proyectos prácticos.
4. Un laboratorio para productos de lechería y una lechería.
5. Un laboratorio de carnes.
6. Por lo menos dos profesores idóneos, de tiempo completo, para enseñar la
especialización en zootecnia.
7. Académicamente el programa incluiría además de los cursos en ciencias
básicas como física, química y matemáticas, asignaturas en los siguientes
ramos: nutrición animal, cría de animales, selección pecuaria, clasificación de
lana, producción y preparación de carne, producción y tecnología de productos
lecheros y de aves; además de trabajos suplementarios en cultivos y suelos,
economía y administración de fincas e ingeniería agrícola.
El 2 de julio de 1962 el Consejo Directivo de la Facultad de Agronomía aprobó el
plan de estudios de la carrera de zootecnia, comenzando formalmente las
labores académicas en 1963. En estricto sentido, la Universidad Nacional de
Colombia, en su seccional de Medellín, inició el programa de zootecnista porque
la Facultad ofrecía facilidades materiales y disponía de recursos humanos
altamente capacitados, garantía para la idoneidad del programa académico de
la nueva carrera; de hecho se puede afirmar que desde la década de los años
cuarenta se venía desarrollando diversas estrategias que buscaban la
consolidación de la enseñanza de la agricultura en general y de la zootecnia en
particular.
Esta fue la forma como surgió la zootecnia en Colombia como profesión con
sanción social dada por la Universidad; durante este período también se
originaron la Ingeniería Agrícola y la Economía Agrícola, como profesiones
académicas de formación universitaria independientes de la agronomía.
La creación de un programa especifico en zootecnia pretendía, a juicio de los
miembros de la comisión, establecer un curso básico para el adiestramiento y
entrenamiento de profesionales en la aplicación de la tecnología para la
producción pecuaria. La enseñanza debía ser eminentemente práctica y fuera
del salón de clases, puesto que eran los trabajos prácticos quienes impulsarían
la aplicación de los principios de la agricultura y además aportan experiencias
a estudiantes, que en la mayoría de los casos no han vivido continuamente en
el campo.
La labor y las recomendaciones de la Comisión Agrícola Superior con respecto
a la zootecnia, no obstante tener como centro de atención una esfera que
podríamos denominar de carácter interno, de una u otra manera se
encontraban en relación con sucesos externos que habían acontecido o se
estaban presentado, a saber:
1. Las recomendaciones derivadas de la presencia en el país de diferentes
comisiones y fundaciones como la comisión Chardon y las relizadas por las
fundaciones Kellog, Rockefeller y Nebraska, quienes no sólo se preocuparon
por la situación del sector agropecuario sino por las reformas requeridas en la
enseñanza, la investigación y los programas de extensión de la universidades y
los centros de experimentación del país asociados con dicho sector.
2. La firma del contrato de excedentes, llamando Ley 480 en los Estados Unidos
de Norteamérica, suscrito entre Colombia y el gobierno de dicho país, que
provocó la posibilidad de incorporar grandes cantidades de cereales y tortas de
oleaginosas en la alimentación animal, ante la cual, las explotaciones animales
existentes en ese momento en el país, no se encontraban preparadas y además
no se disponía de bases nutricionales para su eficiente utilización.
3. El impulso a programas a la importación de gran número de vacas, cerdos y
aves.
4. Las propuestas derivadas de la Reunión de Punta del Este, Uruguay, y el
Proyecto de la Alianza para el Progreso para América Latina a partir de las
cuales se esbozó la necesidad de tecnificar la producción pecuaria, única vía
para mejorar las condiciones de vida de las comunidades campesinas.
5. Los procesos de transferencia tecnológica de los modelos de producción
agropecuaria desde los países industrializados hacia los Latinoamericanos.
Ante estas circunstancias y demandas el país no se encontraba preparado
académicamente puesto que requería de profesionales especializados con una
adecuada formación en las ciencias y la tecnología de la producción animal y
la medicina veterinaria y la agronomía, si bien eran profesiones existentes
desde hacía muchos años, no estaban completamente estructuradas para
responder a las nuevas expectativas de desarrollo pecuario que se preveían
para Colombia.
En cuanto a la investigación, la comisión consideraba que las tesis de grado,
con algunas excepciones, no eran contribuciones al conocimiento sino una
recopilación e interpretación de datos y material bibliográfico ya publicado,
razón por la cual recomendaba sustituirlas por un ensayo basado en proyectos
de investigación o en resúmenes de las labores académicas y las experiencias
que tuvieron los estudiantes frente a problemas agrícolas a su paso por la
Facultad.
LA CARRERA DE ZOOTECNIA DESPUES DE SU CREACIÓN
En 1963 inició oficialmente labores la carrera de zootecnia en la Universidad
Nacional de Colombia, en la Facultad de Agronomía de Medellín. Durante los
siguientes treinta años se crearon nuevas carreras a saber: en 1966 en la sede
de Bogotá de la Universidad Nacional y la Universidad de Antioquia, cuyo
programa fue aprobado en 1970. En 1972 se creó el programa académico en
la seccional de Palmira de la Universidad Nacional y en 1983 el de la
Universidad de la Amazonía. En años más recientes han surgido carreras de
zootecnia en la Universidad de la Salle, la Fundación Universitaria García Rovira
y la Corporación Universitaria de Cincias Agropecuarias de Bogotá, por citar
algunos casos.
Para el caso de la carrera de zootecnia en la Universidad Nacional de Colombia
en Medellín, las propuestas académicas desarrolladas en un primer período, que
va desde los inicios de la carrera hasta aproximadamente la segunda mitad de la
década de los años setenta, se podría caracterizar de la siguiente manera:
Una orientación en la formación con énfasis en la capacitación y el
entrenamiento en la manipulación de las técnicas requeridas para la explotación
de las especies animales, especialmente de los bovinos especializados en la
producción de leche, ovinos, equinos, bovinos de carne y sobre todo de las
aves y de los cerdos; de igual forma, se presento un marcado interés por el
aprendizaje en la conservación y las tecnologías destinadas a la transformación
de los productos de origen animal. Tal vez por estas circunstancias el plan de
estudios además de las asignaturas que llamaríamos básicas, presentaba un
elevado componente en el área de las producciones (que incluía cursos
obligatorios y electivos) y las industrias y tecnologías de leche y carne.
Es probable que esta orientación en la capacitación haya conducido además a
enfatizar en una formación eminentemente práctica, la cual incluso era una
recomendación bastante clara dada por la comisión, cuyos miembros
señalaban que como casi todos los estudiantes tenían poca experiencia a nivel
de las fincas, por que habían nacido y vivido en las ciudades, era necesario
introducir trabajos prácticos de campo en los planes de estudio; de esta
manera, los profesionales egresados de las Facultades estarían en condiciones
de responder a las necesidades del país.
No cabe duda que una orientación académica que privilegia este tipo de
capacitación, oca atención le va a prestar a una formación basada en el
conocimiento de la ciencia y la tecnología de la producción pecuaria; de ahí
que, en consecuencia, el campo de la investigación se encuentre tan limitado en
estos períodos iniciales de la carrera. En efecto, en el caso de los profesores, las
actividades de investigación se orientaron a desarrollar estudios y experimentos
puntuales, la mayor parte de las veces de manera no sistemática e inconsistente.
En el ámbito de los estudiantes la situación era bien clara: como requisito de
grado las actividades investigativas buscaban la formulación y realización, en
condiciones casi siempre experimentales, de un proyecto o la elaboración de
una memoria o un informe y no eran parte de una propuesta de formación.
A partir del último lustro de la década del setenta aparece un segundo período,
aún no desvanecido completamente, durante el cual se destaca un momento
de gran importancia alrededor de 1978 y 1979.
Este segundo período se caracteriza, a mi modo de ver, por una orientación
académica apoyada más en disciplinas y técnicas asociadas con la producción
que con las mismas especies, como aconteció en la fase anterior. Las
estrategias desarrolladas incluyeron como línea común el fortalecimiento del
programa de estudio en disciplinas y técnicas aplicadas a la producción animal
a saber: Fisiología animal , nutrición y mejoramiento animal. Por su parte el
Departamento de Producción Animal, la unidad académico – administrativa que
mayores servicios ha prestado a la carrera, vinculó profesores con formación en
estas disciplinas y desarrollo programas de capacitación que buscaron reforzar
dichas áreas; este proceso incluyó pasantías y especializaciones de los
profesores, realizadas a través de un convenio de cooperación técnica
internacional suscrito con el gobierno de Suiza.
La investigación, que en el período anterior fue muy limitada, empezó a
considerarse soporte importante, vinculado a los procesos de formación de los
estudiantes de la carrera; de hecho entre 1976 y 1977 se presentó una
propuesta sobre un Programa General de investigación que pretendía hacer
consistente y sistemática esta actividad en el campo de la producción animal,
comprometía para su realización a los profesores del Departamento de Recursos
Pecuarios y suponía para su desarrollo la participación activa de los estudiantes
matriculados fundamentalmente en la carrera de zootecnia. El programa, sin
lugar a dudas el primero formulado por el Departamento de Recursos Pecuarios,
alcanzó a realizarse parcialmente a pesar de haber sido divulgado, discutido y
aprobado por los organismos de dirección de la Facultad.
En 1978 se realizó un ciclo de seminarios denominado “Hacia una concepción
de la zootecnia como profesión y elementos para la estructuración de su
plan de estudios”.
Dos grupos de actividades se llevaron a cabo durante dicho ciclo. En una
primera fase se presentaron seis conferencias a cargo de profesores de la
Universidad Nacional y de la de Antioquia, a saber:
1. “ELEMENTOS ESTRUCTURALES DE LA ZOOTECNIA”.
2. “UNA CONCEPCIÓN DE LA ZOOTECNIA Y UN PLAN MINIMO DE
ESTUDIOS”.
Profesor Antonio Ortega G. Universidad Nacional – Medellín.
3. “ALGUNAS AREAS DEBILES EN LA ENSEÑANZA DE LA ZOOTECNIA”.
Profesor Javier Mesa. Universidad de Antioquia.
4. “IMPORTANCIA DE LA TECNOLOGIA PECUARIA PARA LAS CARRERAS
DE ZOOTECNIA”.
Profesor Luis Guillermo Mejía. Universidad Nacional – Medellín.
5. “LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS HUMANAS EN LAS PROFESIOES
TÉCNICAS”.
Profesor Antonio Restrepo. Universidad Nacional – Medellín.
6. “CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE LA ESTRCTURACION DE LOS
PLANES DE ESTUDIO DE LAS CARRERAS”.
Profesor Luis Ignacio Acebedo. Universidad Nacional – Medellín.
El segundo grupo de actividades se inició con una mesa redonda en Diciembre
de 1978 y continuó con la elaboración, en mayo de 1979, de un documento final
denominado “La profesión de zootecnia: su definición, su objeto de trabajo,
su campo de acción fundamental, algunos de sus límites”, publicado en
1983 por el Colegio de Médicos Veterinarios y Zootecnistas de Antioquia en la
Revista de Ciencias Pecuarias.
El documento que consigna sin lugar a dudas una concepción bien elaborada y
estructurada de la carrera de zootecnia para Colombia, fue aprobado en 1979 por
el Comité Asesor de la Carrera como concepción oficial que se tiene en la
seccional sobre dicha profesión; él sirvió además como base estructural para la
reunión de Piedras Blancas, celebrada en Medellín en 1983, con el fin de
configurar una propuesta unificada de los planes de estudio de la carrera de
zootecnia en la Universidad Nacional. No hay lugar a equivocaciones si se
señala que a partir de 1979 en Medellín las diferentes Direcciones de Carrera y
sus respectivos comités asesores han intentado seguir las pautas generales
emanadas de dicho documento.
En el documento de mayo de 1979 existen varios lineamientos básicos generales
que se pueden describir de manera resumida en los siguientes términos:
1. Define la formación y capacitación en zootecnia a nivel universitario de
orden superior, muy diferente a la abocada por las llamadas carreras medias
que en el campo agropecuario son desarrolladas por los institutos tecnológicos.
2. Proyecta una concepción de la zootecnia abordada desde el interior del
campo específico de su saber, sin recurrir a préstamos conceptuales definidos
desde otras disciplinas y profesiones, como le había sucedido en 1961 a la
comisión sobre Educación Agrícola Superior cuyos miembros tuvieron
dificultades al momento de elaborar la conceptualización sobre la especialización
en zootecnia. El documento de 1979, por lo demás, dejó consignada una
definición de la zootecnia. Despojada de los elementos desarrollados por los
estudios sobre los perfiles ocupacionales y profesionales o las leyes que
normatizan el ejercicio de la profesión.
3. El documento señala, por primera vez, una definición y concepción clara de la
zootecnia, entendiéndola como la técnica de la producción animal. Esta
concepción caracteriza a la carrera en varios términos:
• La zootecnia es una carrera universitaria de carácter técnico. Se reconoce en
el documento que tal carácter se sustenta en el desarrollo de una praxis
racional y no en un saber mecánico o la formulación de un listado de
quehaceres inconexos o de ejercicios repetitivos que se ejecutan con el fin de
adquirir habilidades o destrezas.
• La tecnología incorporada a la formulación en zootecnia es empleada para la
producción con especies animales domésticas de importancia para la sociedad
colombiana, por sus aportes de proteína, grasa y otros nutrientes en la
alimentación humana, por ser fuentes de fibra para la elaboración de vestidos,
por ser medio de transporte, trabajo o fuente de abonos orgánicos para la
agricultura y no por ser animales de compañía.
• La zootecnia no tendría por objeto el estudio de las técnicas de los procesos
de conservación y transformación de los productos derivados de la explotación
de esas especies animales domésticas, como son: la leche, los huevos, las
pieles, la lana, las plumas los huesos y la sangre.
3. En el documento se identifican los elementos estructurales de la zootecnia
como carrera. Este proceso se pudo establecer gracias a la construcción de un
esquema holístico en el que se ubican cada una de las áreas que conforman la
carrera. Estos elementos estructurales, en que el esquema son identificados
con la denominación “Campos específicos básicos”, históricamente han recibido
el nombre de pilares de la carrera, constituyendo los campos fundamentales en
la formación académica y el desarrollo investigativo de esta y desplazaron el
área de las producciones, las cuales hasta ese momento configuraban la columna
vertebral de la zootecnia.
La construcción de un esquema holístico, como el citado anteriormente, posibilitó
además identificar campos complementarios o auxiliares básicos en la
formación del zootecnista y permitió señalar que la existencia de estos campos
no significaba que fueran considerados de inferior calidad e importancia
jerárquica con respecto a los otros. Ellos tendrían idénticos niveles de
exigencia académica y apoyarían el proyecto de formación integral de los
estudiantes, sensibilizándolos ante los problemas ecológicos, sociales y
culturales derivados de las propuestas de desarrollo tecnológico que se
adelantarían en Colombia.
En el caso especifico de la investigación, campo auxiliar básico, se reflexionó por
primera vez acerca de su importancia como pare de un proyecto formativo para
los estudiantes puesto que les posibilitaría formular preguntas sobre la
producción pecuaria, entender sus fenómenos, interpretar su racionalidad,
estudiar las interacciones con otros fenómenos y derivar las leyes generales que
permitan su predicción y posible control.
El desarrollo de las investigaciones si bien muestra que ellas son incoherentes,
puntuales y en algunas ocasiones poco pertinentes, se han orientado al estudio
de técnicas aplicadas ala explotación de algunas especies animales, a evaluar
procedimientos, tecnologías o productos estudiados y utilizados en otros países
y adelantar exploraciones iniciales sobre los fenómenos comprometidos en la
producción animal. La investigación ante todo no ha obedecido a un programa
coordinado y concertado entre los profesores del Departamento y entre ellos y
otras instituciones del sector público, diferentes a la Universidad y con el sector
privado.
Los últimos quince años han significado la consolidación del pensamiento
generado alrededor de una concepción de la zootecnia durante el ciclo de
seminarios realizado en 1978; esto significa que un nuevo período se ha
presentado, tal vez lo podríamos denominar el último de los que han existido,
pero no es el definitivo. Aunque en este período se ha consolidado una línea de
pensamiento relativamente caracterizable, no cabe duda que muchos elementos
propios de otras etapas o períodos subsisten sin desvanecer completamente,
cohabitando con las nuevas propuestas. De este último período, aún no
finalizado en todos sus términos, es posible señalar algunos elementos
importantes:
1. Un elevado énfasis en una formación en áreas básicas, pero
eminentemente tecnológicas, como sucede con la alimentación y el mejoramiento
genético animal; formación que ha intentado buscar, de manera poco clara y a
veces sin un proyecto académico y científico consistente, las conexiones de
estas técnicas con las ciencias que le sirven de soporte, a saber: la genética de
poblaciones, la fisiología y la nutrición animal.
2. Esta visión nos plantea a su vez la existencia de por lo menos dos
características inherentes a la forma como se ha abordado la propuesta de la
tecnología:
• La concepción lineal del desarrollo tecnológico como proyecto cultural del
hombre.
• El estudio de las técnicas aplicadas a la producción animal despojadas de
sus impactos y de la validación dentro de las sociedades donde se va a emplear.
3. La formación en zootecnia ha constreñido su visión de trabajo a la
explotación o unidad productiva, en el caso de la producción pecuaria, o a una
fase o etapa en situaciones relacionadas con empresas productoras de alimentos
para animales, o industrias transformadoras de alimentos de origen animal.
Esta propuesta académica ha estado acompañada a su vez de varias
consecuencias:
• Debido a que las explotaciones abordadas individualmente han constituido
durante varios años la unidad de trabajo, existen limitaciones conceptuales,
metodológicas y formativas en los profesionales de la zootecnia cuando ella se
mueve a niveles que exceden los linderos de una finca. No cabe duda que
nuestros profesionales tienen pocas herramientas de trabajo cuando participan
en equipos que deben afrontar problemas relacionados con la formulación,
ejecución o evaluación de planes de desarrollo agropecuario, elaboración de
propuestas de ordenamiento territorial o proyectos de asistencia técnica
agropecuario requeridos por empresas, comunidades organizadas o municipios.
No podemos perder de vista que el ingreso de la sociedad colombiana a nuevas
condiciones de la gestión ciudadana nos obliga a estar preparados para
participar en la elaboración de propuestas de desarrollo pecuario en los
municipios, las regiones y las provincias que se vayan creando.
• Ha existido en la carrera un proceso formativo limitado en cuanto a los
análisis estructurales e históricos realizados al interior del subsector pecuario
colombiano, de sus relaciones con otros subsectores de la economía y en general
con la sociedad.
4. Un aspecto característico de la formación del zootecnista es la rigidez que
ha acompañado la interpretación de la producción pecuaria en Colombia; en
realidad la visión monocromática de la producción animal del país ha sido una
constante en el proyecto académico e investigativo de la carrera. Las recientes
investigaciones realizadas conjuntamente por el Instituto Colombiano
Agropecuario y la Corporación de Estudios Ganaderos y en la Facultad De
Ciencias Agropecuarias, para citar sólo algunos ejemplos, han mostrado la
policromía de los sistemas de producción pecuaria existentes en el país.
Abordar la formación en zootecnia bajo una perspectiva sistemática es urgente,
posible y deseable puesto que de esta forma ayudarían en la exploración de
nuevas vías para reestructurar los procesos de enseñanza y la formulación de
propuestas de investigación.
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